A 350 kilómetros de Atenas, en la región de Tesalia, norte de Grecia, hay una serie de construcciones que hacen justicia al adjetivo increíble. Al ver los Monasterios de Meteora por primera vez, el viajero  tiene una duda. Así pues, quiere saber cómo se las arreglaron sus constructores para levantarlos sobre atalayas de roca. Eran de hasta 613 metros de altura hace más de 600 años. Deja lo que estés haciendo y prepárate para descubrir.

El origen de los monasterios de Meteora

Los primeros eremitas que llegaron a la zona en el siglo XI se asentaron en las cuevas de la zona para estar más cerca de Dios. Según consta en los escritos que se conservan, las formaciones rocosas fueron “enviadas por el cielo a la tierra”. Eran ideales para el retiro y la oración de los fieles.

Siglos después, el acoso de turcos y albaneses empujó a los cristianos ortodoxos que allí vivían a buscarse un refugio más inaccesible. A medios del siglo XIV, el monje San Atrasando inició las obras del Gran Meteoro. Fue el primero de los 24 monasterios que formaban esta comunidad religiosa en su época de mayor auge.

monasterios de Meteora

Avanzamos en la historia de los monasterios de Meteora

La mayoría destruidos durante la Segunda Guerra Mundial.  Hoy solo quedan seis monasterios activos, cuatro habitados por hombres y dos por mujeres. El ya mencionado Gran Meteoro, también conocido como Monasterio de la Transfiguración, el Monasterio de San Nicolás, el de San Esteban, el Monasterio de Rousanou, el de Varlaam y el Monasterio de la Santísima Trinidad.

La cercana ciudad de Kalambaka es una de las más antiguas de Tesalia. Además, es la mejor opción para realizar una visita organizada a los templos. Afortunadamente, el acceso ya no es tan complicado como hace años.

Una vez dentro, el visitante encontrará grabados, iconos, tapices y manuscritos de gran valor. Esta riqueza artística e histórica, unida a su singular ubicación, llevaron a la UNESCO a declarar al conjunto monástico Patrimonio de la Humanidad en 1988.

monasterios de Meteora

Últimos datos de los monasterios de Meteora

Como te hemos comentado, el acceso hoy en día es desde Kalambaka. Desde allí un recorrido de 17 km a pie permite dar la vuelta a los monasterios en el día. Nada que ver con aquellos elaborados cestos y poleas que utilizaban los primeros monjes. Estos se asentaron allí para subir y para que les mandaran provisiones.

La entrada que se paga por entrar en ellos no suele superar los tres euros. Además se exige vestimenta adecuada, y las vistas son para quitar la respiración.

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