Aunque sea difícil de admitir y aunque Darwin fue muy criticado en su época por defender esta idea. Lo cierto es que tenemos mucho más en común con los primates de lo que parecería a simple vista. Empezando por un 97% de coincidencias en el ADN y terminando por la manera de relacionarnos socialmente. Así pues podemos decir sin duda alguna que estos animales son nuestros antecesores directos. No te pierdas este artículo para descubrir mucho más.

Primeras semejanzas con los primates

Todos hemos experimentado alguna vez lo que es desternillarse de la risa ante las cosquillas, ¿pero sabías no somos los únicos dentro del reino animal en hacerlo? Los primates también se ríen a lágrima batiente cuando se les hace este tipo de juegos. La diferencia está en el sonido de ambas reacciones, en el hombre es más un aullido, en los monos al chillido se le suma un flujo de aire que entra y sale.

los primates

Sorprendentemente, en algunas especies se ha observado un tipo de conducta que defiende el sentido de la justicia. Se les presenta un juego a dos individuos, en el cual cada uno debe entregarle un trozo de granito al investigador y a su vez reciben un presente, que puede ser una rodaja de pepino o las sabrosas uvas.

Cuando al primer primate se le entregan uvas y al segundo el pepino, se produce una reacción de excitación, lo que señala que hay reconocimiento de las situaciones injustas. Este comportamiento puede ser básico para mantener buenas relaciones en el seno de las comunidades.

Más conductas de los primates

Se ha observado en primates como los chimpancés enanos que sacuden la cabeza en señal de reprobación cuando las crías hacen algo indebido, como jugar con la comida en lugar de comérsela. Los científicos no están cien por ciento seguros de que ese gesto quiera decir que no. Pero el resultado es que los pequeños obedecen. Además, lo que sugiere que ese tipo de conductas sea precursora de nuestras negaciones gestuales.

los primates

En cuestiones de acceder al alimento, los primates pueden ser tan astutos como los humanos al extender su mano para suplicar comida. Pero no es solo eso. También pueden mostrarse agresivos, pelear, hacer contacto físico y abrazar como lo hacemos nosotros. Al parecer, el hombre empezó a utilizar las señales gestuales mucho antes de hablar.

Última curiosidad sobre los primates

En las comunidades de estos mamíferos siempre hay individuos dominantes y subordinados, lo cual genera mucho estrés para los segundos. Los científicos han puesto a ambos grupos de monos a escoger entre comida sana y comida alta en grasas.

los primates

Los dominantes escogen los primeros alimentos. Por su parte, los estresados optan más por el segundo tipo de productos. Además, son especialmente glotones, del mismo modo en que lo hacemos los seres humanos.